Insomnio en niños y adolescentes: Documento de Consenso de expertos en sueño pediátrico sobre el uso de melatonina.

El insomnio es una patología muy frecuente en edad pediátrica  que ocasiona una grave repercusión cognitiva, emocional y en el aprendizaje junto con una importante comorbilidad médica y afectación de la calidad de vida del niño y la familia. Hoy hablamos del Documento de Consenso sobre el uso de melatonina en niños y adolescentes.

 

Representantes de la Asociación Española de Pediatría (AEP), la Sociedad Española de Sueño (SES), la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y de Atención Primaria (SEPEAP), la Sociedad Española de Medicina de la Adolescencia (SEMA), la Sociedad Española de Psiquiatría Infantil (SPI), la Sociedad Española de Neurología Pediátrica, la Sociedad Española de Neurología Pediátrica (SENEP), la Fundación Prandi, Laboratorio de Cronobiología (Universidad de Murcia, Murcia, España), han elaborado un documento de consenso sobre el manejo del insomnio en la infancia y la adolescencia.

Este grupo recomienda que el diagnóstico debe ser clínico y solo en los casos dudosos o en que sea necesario un diagnóstico diferencial serán necesarias pruebas complementarias. Asimismo el tratamiento se debe basar principalmente en terapias cognitivo-conductuales y en una modificación de los hábitos de sueño.

 A continuación os dejamos algunos extractos del consenso y los enlaces a referencias y documentos completos:

  1. El insomnio afecta al 30% de los niños entre 6 meses y 5 años. En nuestro medio, el 27% de los niños de 5-12 años presentan resistencia para ir a dormir, el 11% latencia de sueño prolongada, el 6% despertares frecuentes y el 17% dificultades para levantarse por la mañana.  En adolescentes, el 38,5% presenta mala calidad subjetiva del sueño y el 23,1% latencia mayor de 30 min. Altera al niño y a su entorno, condicionando una mayor utilización del sistema sanitario.
  2. Insomnio infantil: la Academia Americana de Medicina del Sueño en su segunda edición (ICSD-2) lo define como : “Dificultad mantenida, a pesar de la oportunidad de dormir y en función de la edad , para iniciar o mantener el sueño o su calidad que provoca alteraciones funcionales en el niño y/o familia”. Una latencia de sueño mayor a 30 minutos y/o despertares de más de 20 minutos de duración pueden ocasionar malestar clínicamente significativo y deterioro en el área social, familiar, académico u otras áreas.
  3. Manifestaciones clínicas del insomnio infantil: 
    • Nocturnas: latencia de sueño mayor de 20-30 min, vigilia intrasueño mayor de 60 min o despertares nocturnos (que exigen atención de los cuidadores).
    • Diurnas: somnolencia, dificultades en la atención y memoria, cambios en el humor, problemas conductuales y peor rendimiento escolar. Puede afectar al sistema cardiovascular, inmunológico y metabólico, incluyendo la obesidad y la alteración del crecimiento. Afecta a la calidad de vida familiar.
  4. Según el grupo de consenso (arriba referenciado en el punto 1), además de la valoración del uso del hierro para el tratamiento del trastorno del sueño y una correcta higiene del sueño, la melatonina es considerada como la primera línea de tratamiento del insomnio infantil y adolescente.

 

Referencias:

  1. Insomnio en niños y adolescentes. Documento de consenso. Gonzalo Pin Arboledas et al.
  2. Consenso sobre el uso de melatonina en niños y adolescentes con dificultades para iniciar el sueño. 2014, Anales de Pediatría.
  3. Actualización del consenso: Insomnio en niños y adolescentes. Documento de consenso. 2017, Anales de Pediatría.