Los trastornos del sueño aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

El sueño es fundamental para nuestra salud, especialmente para pacientes cardíacos. Un sueño saludable mejora la calidad de vida, el estado de ánimo, y puede reducir la morbilidad cardiovascular. 

 

«El sueño es un estado biológico no negociable necesario para el mantenimiento de la vida humana… nuestra necesidad de dormir es paralela a la del aire, los alimentos y el agua» (1).

 

Pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo y un sueño saludable asegura un estado de estrés fisiológico reducido, frecuencia cardíaca, y Presión Arterial (PA) más bajas.

Los Trastornos del Sueño (TS) como el insomnio y la Apnea Obstructiva del Sueño (AOS) deterioran la calidad del sueño y aumentan el riesgo de Enfermedades Cardiovasculares (ECV) como:

  • Hipertensión arterial (HTA).
  • Insuficiencia Cardíaca (IC).
  • Fibrilación Auricular (FA).

En un estudio publicado en el European Heart Journal (2), los autores nos explican por que los cardiólogos deberían considerar la detección de TS en sus pacientes como práctica clínica habitual:

  • ¿El paciente tiene una PA alta por la noche? pensar en la AOS.

La PA es un parámetro variable que sigue un patrón circadiano: es naturalmente más alta durante el día y más baja por la noche. Este fenómeno de «inmersión» denota un perfil de PA circadiano normal. La hipertensión nocturna, e incluso la ausencia de inmersión normal, también conocida como «no inmersión», se asocia con daño de órganos diana y eventos cardiovasculares adversos. La AOS es una causa común tanto de la hipertensión nocturna como de la hipertensión no sumergida: hasta el 75% de los sujetos con hipertensión nocturna tienen AOS mientras que la no inmersión está presente entre un 48% y un 84% de los pacientes con AOS incluso en ausencia de hipertensión diurna.

  • El tratamiento de Presión Positiva Continua (CPAP) en las vías respiratorias puede revertir la AOS y restaurar el patrón de sueño con PA normal durante la noche.

La CPAP, tratamiento más común y eficaz para la AOS, puede reducir eficazmente la PA nocturna y restaurar un patrón de inmersión normal. Estos hallazgos se aplican tanto a pacientes hipertensos como normotensos con PA nocturna elevada. Se debe sospechar AOS si se observa un patrón sin caída o hipertensión nocturna, por tanto, el tratamiento de la AOS puede mejorar el control de la PA.

  • Considere realizar pruebas de AOS en pacientes con FA.

La AOS ocurre comúnmente con la FA con tasas de prevalencia entre un 21% y 74% provocando un aumento de la actividad del sistema nervioso simpático debido a despertares repetitivos, grandes oscilaciones negativas de la presión intratorácica al respirar contra una vía aérea superior cerrada, e hipoxia-reoxigenación. Con el tiempo, estos mecanismos pueden contribuir a cambios adversos en el sistema de conducción auricular y la remodelación cardíaca, lo que podría promover la arritmogénesis. Múltiples estudios observacionales y pequeños ensayos no aleatorios sugieren que la AOS no tratada aumenta el riesgo de FA incidente y que el tratamiento de la AOS aumenta la supervivencia sin FA.

  • ¿Por qué ese paciente obeso con ronquidos tiene FA recurrente?

Dada la alta prevalencia de AOS en pacientes con FA, la plausibilidad biológica de que la AOS promueva la arritmogénesis y que la AOS no tratada pueda afectar la eficacia del tratamiento de la FA, se recomienda la detección sistemática de AOS en pacientes con FA sometidos a ablación o cardioversión antes de los tratamientos de control del ritmo. En pocas palabras, la próxima vez que vea a un paciente obeso de 50 años con FA recurrente que ronca mucho, ¡piense en diagnosticar (y tratar) la AOS antes del próximo intento de cardioversión/ablación de la FA.

  • Los pacientes con IC pueden tener apnea del sueño tanto obstructiva como central por lo que se recomienda un estudio del sueño.

Las apneas del sueño no son las mismas en los pacientes con IC. Los pacientes con IC tienen una alta prevalencia tanto de AOS como de Apnea Central del Sueño (CSA) con la Respiración de Cheyne Stoke (CSR). Los cambios de líquidos rostrales durante la noche pueden predisponer a la AOS al aumentar la resistencia y la congestión vascular en las vías respiratorias superiores. Una Fracción de Eyección del Ventrículo Izquierdo (FEVI) más baja puede provocar un tiempo circulatorio prolongado y una mayor quimiosensibilidad, lo que provoca inestabilidad del control respiratorio y CSA/CSR. Una razón importante por la que los cardiólogos deben preguntar sobre el sueño en pacientes con IC es porque los síntomas de la AOS, como asfixia, fragmentación del sueño, y nicturia, provocan un aumento de la fatiga y una peor calidad del sueño, y los pacientes podrían atribuir estos síntomas a su IC subyacente. Dicho esto, es importante comprender la naturaleza de la apnea del sueño en pacientes con IC. Hacer pruebas a los pacientes con IC con sospecha de AOS y sopesar las opciones de tratamiento, puede beneficiar tanto la calidad de vida como los resultados de la IC.

  • El insomnio es común en pacientes con ECV y su tratamiento puede mejorar la PA, entre otras cosas.

El impacto de los TS no respiratorios en el desarrollo y la progresión de la ECV es un área de interés emergente. El insomnio es el TS más común en todo el mundo y tiene un amplio impacto en la salud pública. Tanto los síntomas del insomnio como de los trastornos asociados al insomnio, se reconocen cada vez más como posibles factores de riesgo de la ECV clínica y subclínica, en particular la HTA. El insomnio también está asociado las alteraciones de la PA durante el sueño. Aunque se necesita más investigación para comprender si el tratamiento del insomnio puede reducir el riesgo de ECV, los cardiólogos deben preguntar sobre el insomnio, especialmente en pacientes con hipertensión. 

  • La evidencia científica disponible respalda la inclusión de los trastornos del sueño entre los 10 principales factores de riesgo cardiovascular potencialmente modificables.

Muchos estudios han encontrado asociaciones entre el insomnio y las enfermedades cardiovasculares. El sueño saludable es importante para el corazón, y enfocarse en el sueño es la próxima frontera para mejorar la salud cardiovascular.