Astenia primaveral: consejos para superarla

La astenia primaveral es un conjunto de síntomas de corta duración como cansancio, debilidad, falta de ánimo y vitalidad, y pérdida de interés en actividades diarias causados por la llegada de la primavera y el aumento de las temperaturas.

 

¿Qué es la astenia primaveral?

La palabra astenia proviene del griego “asthenia”, cuyo significado es la “cualidad de estar sin fuerza”. Con la llegada de la primavera se habla de astenia primaveral para referirse a un trastorno adaptativo caracterizado por una sensación de fatiga o debilidad generalizada que, en algunas personas, puede hacer muy difícil llevar a cabo las tareas cotidianas con normalidad.

La astenia primaveral se manifiesta de forma leve y constante y algunas fuentes indican que es mayor entre las mujeres en la franja de edad de los 30 a los 50 años. Las causas de este fenómeno no se conocen con exactitud pero se cree que pueden estar relacionadas con una serie de variaciones y procesos como:

  • el cambio de estación.
  • la subida de temperaturas.
  • el aumento de las horas de luz diurna.
  • el cambio de hora.
  • los procesos alérgicos tan frecuentes en esta época del año.

La regulación de la actividad de una región del cerebro es muy sensible a las variaciones de los tiempos de luz y oscuridad, provocando un cambio en la secreción de determinadas hormonas:

  • la endorfina asociada a la sensación de bienestar, a una mayor vitalidad y a una mejor percepción del cansancio.
  • la serotonina implicada en la regulación del estado anímico y del estrés.
  • la melatonina, la hormona que nuestro organismo segrega durante las horas de oscuridad para ayudarnos a conciliar el sueño.

Por tanto, este delicado equilibrio en el que las horas de luz son determinantes para la regulación de nuestros ritmos biológicos puede estar en el origen de estos cambios adaptativos a las nuevas condiciones ambientales de la primavera. 

Síntomas

Los expertos coinciden en que, a grandes rasgos, estas son las manifestaciones que presenta la población cuando hablamos de astenia primaveral:

  • Irritabilidad y ansiedad.
  • Insomnio.
  • Fatiga intelectual con dificultad para concentrarse.
  • Pérdida de memoria.
  • Agotamiento.
  • Falta de energía y motivación.
  • Dolores de cabeza.
  • Alteración del apetito.
  • Tristeza, melancolía, apatía injustificada.

Como prevenir y afrontar la Astenia Primaveral

En la mayor parte de casos esta sensación constante de cansancio y fatiga tiene carácter leve y temporal y desaparece en menos de dos semanas, cuando nuestro cuerpo se adapta a la nueva temporada.

Sin embargo, aunque la astenia primaveral no cuenta con un tratamiento especifico al no ser considerada una enfermedad, hay algunos recursos que podemos poner en práctica para prevenir o acelerar el proceso evitando o minimizando así la mayor parte de los síntomas (1,2):

  • Llevar una dieta sana y equilibrada. Evitar o reducir el consumo de grasas e hidratos de carbono refinados y aumentar el de frutas y verduras. Las vitaminas y minerales que estas contienen ayudan a reforzar el sistema inmune y a combatir la falta de energía.
  • Tomar alimentos ricos en triptófano. El triptófano es un aminoácido esencial precursor de la serotonina que, aumentando los niveles de serotonina de nuestro organismo, nos ayuda a mantenernos de buen humor y a superar los efectos de la astenia primaveral (3). Algunos alimentos ricos en triptófano son:
    • Huevos.
    • Leche y lácteos.
    • Pescados.
    • Legumbres.
    • Frutos secos.
    • Cereales integrales.
    • Frutas como: piña, fresas, papaya, mango, naranja, toronja, uvas.
    • Aguacate.
  • Evitar las comidas abundantes por la noche para que la digestión no interfiera en el sueño. Es recomendable cenar al menos dos horas antes de irse a dormir.
  • Respetar las horas de sueño. El cuerpo necesita descansar con regularidad (acostarse cada día a la misma hora sin cortar las horas de sueño) y recuperar su energía para poderla consumir durante el día. Un sueño reparador ayuda a mantener altas las defensas.
  • Practicar ejercicio físico moderado al aire libre. Actividades ligeras como caminar, nadar o hacer yoga ayudan a liberar endorfinas para sentirnos más activos y alegres.
  • Evitar todo tipo de excitantes como el café, el té o el tabaco.
  • Apoyarse en complementos alimenticios que nos ayuden a combatir y aliviar estos efectos, como la melatonina para conciliar el sueño, o el triptófano para mejorar el estado de animo y combatir la sensación de fatiga física y mental de una forma natural.

Con estas sencillas recomendaciones conseguiremos que la astenia primaveral no afecte el desarrollo normal de nuestra vida cotidiana.

En conclusión, la astenia primaveral no es una enfermedad sino un trastorno adaptativo cuyas molestias, en la mayoría de los casos, son moderadas y pasajeras. Sin embargo, como muchos de estos síntomas son comunes a diferentes enfermedades, en caso de que duren más de 2-3 semanas es necesario acudir al médico para que descarte otros problemas, como anemia o depresión.

Referencias

  1. efesalud “Consejos nutricionales para paliar la astenia primaveral”.
  2. infosalud “¿Cómo combatir la astenia primaveral?”.
  3. Analysis Nutrition and Health Benefits of Tryptophan.